Monarquía, república y economía

La monarquía es una institución obsoleta. Y decir obsoleta, es otorgarle el dudoso valor de que alguna vez tuviera sentido. Nada puede ser porqué si. ¿De dónde surge el derecho real a mandar sobre los demás? ¿De Dios? ¿De un ser del que no se puede demostrar su existencia? (Dejemos el tema de dios para otro día)

La cultura del esfuerzo no es compatible con una institución en la que todo viene dado hereditariamente. La ley otorga al rey dinero, poder y derechos que el resto de humanos no podemos alcanzar. ¿Por qué el rey no ha de responder ante la ley? Los actuales escándalos de la monarquía española, no son más que una manifestación de estos privilegios.

Resulta claro, pues, que esta forma de gobierno debería ser relevada por otra. Quizá deberíamos promover un referéndum y dirigirnos hacia una forma de gobierno republicano. La realidad es que en nuestra clase política reina la corrupción, el amiguismo y no el interés general. No creo que los actuales políticos sean más confiables que la monarquía. Solo hay que leer los periódicos o escuchar las noticias para darse cuenta de ello.

Por si eso fuera poco, en los últimos años se ha puesto de manifiesto, (para aquellos que tenían alguna duda) que los aunténticos gobernantes del mundo, no son los gobiernos de los países, ni tampoco las instituciones supranacionales. Los que de verdad gobiernan son un pequeño y oscuro grupo de individuos que controlan la economía. Son capaces de hacer caer en la bancarrota a un país y poner en jaque a todo el mundo, con el único fin de aumentar sus fortunas. O no, quizá lo que buscan realmente sea ese poder político en la sombra.

Todo esto me hace pensar, que al igual que a principios del siglo XX hubo una revolución social contra el capitalismo, que antes de acabar ese mismo siglo demostró su fracaso por la falta de libertad y el autoritarismo de su puesta en práctica. Ahora es el momento de una nueva revolución que acabe con el poder de la economía, los políticos corruptos y las monarquías.

Quizá, una democracia más directa, sin representantes, y apoyada en las actuales tecnologías, para garantizar la participación de forma asamblearia de todos los ciudadanos en la toma de decisiones, podría ser un buen marco para salir de ésta situación. Claro que, las partes interesadas no van a estar demasiado de acuerdo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s